Standard & Poor's mejora dos décimas su previsión para España en 2015, hasta el 3,2%

30/09/2015

La agencia crediticia S&P aumenta sus previsiones desde el 3% que esperaba en julio hasta el 3,2%, debido al "muy fuerte" comportamiento registrado este año por la economía española, aunque también advierte de que una ralentización mayor de la prevista en China reduciría siete décimas el aumento del PIB de España hasta 2017.

Según recoge su informe trimestral sobre la eurozona, la agencia de calificación también ha mejorado hasta el 2,7% su estimación de crecimiento del PIB para 2016, una décima más que el 2,6% que preveía hace tres meses, y ha fijado una previsión del 2,4% para 2017.

De esta manera, la nueva estimación de la S&P para 2015 es una décima inferior al incremento del PIB del 3,3% que recogen las últimas previsiones oficiales del Gobierno español, mientras que la de 2016 es tres décimas más baja que el 3% que prevé el Ejecutivo para el próximo año.

Por otro lado, Standard & Poor's estima que la cifra de desempleo descienda en 2015 al 22,4%, en comparación con el 24,5% en el que cerró el pasado año, para después continuar con su senda a la baja hasta el 20,7% en 2016 y el 19,3% en 2017.

Respecto a la inflación, la agencia prevé que cierre 2015 en negativo (-0,3%), en línea con el descenso de dos décimas que registraron los precios en 2014. Posteriormente subirá al 1% en 2016 y al 1,3% en 2017.

Crecimiento estable en la eurozona

Sobre el conjunto de la eurozona, S&P señala que los indicadores líderes sugieren que la actividad económica se mantendrá estable durante el resto del año, después de haberse frenado ligeramente en el segundo trimestre, con el consumo como principal motor de la recuperación.

En concreto, la agencia de calificación mantiene que el conjunto de la zona euro crecerá un 1,6% en 2015, pero ha reducido en una décima su previsión para 2016, desde el 1,9% al 1,8%. Para 2017, prevé un incremento del PIB del 1,6%.

Por países, ha mejorado la previsión de crecimiento del PIB de Italia desde el 0,5% al 0,7% para 2015 y desde el 1% al 1,2% para 2016, debido a un repunte en la demanda de los consumidores.

Por el contrario, ha reducido ligeramente desde el 1,3% al 1,1% el crecimiento del PIB previsto para Francia este año para reflejar los débiles resultados del segundo trimestre, mientras que las menores exportaciones en Alemania han hecho que recorte su previsión del 2% al 1,7% para 2015 y desde el 2,2% al 2% para 2016.

El economista jefe de Standard & Poor's para Europa, Oriente Medio y África, Jean-Michel Six, subraya que las exportaciones en la eurozona descenderán por la ralentización de la economía china, que se ha contagiado a los mercados emergentes. Sin embargo, añade que algunos de sus mercados en Europa Central y del Este se mantendrán más resistentes.

Asimismo, destaca que debido al descenso de las divisas de los mercados emergentes, el euro ha comenzado a apreciarse de nuevo, complicando el programa de compra de deuda del Banco Central Europeo (BCE), destinado a impulsar el crecimiento y las expectativas de inflación.

En este contexto, la agencia cree que el BCE podría anunciar incluso en el mes de diciembre una ampliación de su programa de alivio cuantitativo (QE) desde finales de 2016 hasta mediados de 2018, lo que elevaría su importe desde los 1,1 billones de euros estimados hasta los 2,4 billones.

Impacto de China

Por otro lado, la agencia ha analizado el impacto que tendría en la eurozona una mayor ralentización de la prevista de la economía china. Para ello, ha creado un escenario en el que el PIB chino sube un 4,4% en 2016 y un 3,9% en 2017, frente al 6,3% y el 6,1% que recoge, respectivamente, en su escenario base.

Según esta simulación, una mayor ralentización de la prevista de la economía china reduciría ocho décimas el PIB de la eurozona a finales de 2017, siendo Alemania el país más afectado de entre las grandes economías, ya que el crecimiento sería nueve décimas inferior al previsto para ese año.

Entre las grandes economías, también tendría un impacto de seis décimas en Francia y de siete décimas en España e Italia. En concreto, rebajaría la previsión de crecimiento de la economía española desde el 2,7% al 2,4% para 2016 y desde el 2,4% al 2% para 2017.

"Ante los mayores riesgo de un shock externo, la transmisión eficaz de la política monetaria acomodaticia del BCE a las economías nacionales de la región es crucial para consolidar el repunte de la eurozona", advierte Six.